José Pampuro, a cargo de la presidencia de la Cámara alta, envió la iniciativa a dos comisiones. La oposición puja por estirar los debates. Para zanjar la discusión, el oficialismo no descarta decidir el tema en una sesión especial.
Hoy será la primera escaramuza entre el kirchnerismo y la oposición en la Cámara alta por el proyecto oficial de Servicios de Comunicación Audiovisual. Para el mediodía está convocada la reunión de Labor Parlamentaria. El bloque K insistirá en el giro a sólo dos comisiones legislativas, como lo decidió el presidente provisional del Senado, José Pampuro –que reemplaza a Julio Cobos, a cargo del Ejecutivo–, después de que el texto de la media sanción de Diputados llegó a sus manos ayer por la tarde. En tanto, la oposición volverá a la carga por el envío de la iniciativa, al menos, a otras dos comisiones. Si hay resistencia, el jefe del bloque K, Miguel Angel Pichetto, convocaría a una sesión para mañana en la que se votaría la cantidad de comisiones que discutirán en el Senado la ley de medios y que dirimiría la primera batalla en el Senado por su aprobación.
El texto de la media sanción de Diputados ya está desde ayer a la tarde en el Senado, aunque aún sigue la disputa por cuántas comisiones legislativas debatirán el proyecto en plenario. Ni oficialistas ni opositores están dispuestos a ceder, a pesar de que en algún momento trascendió la versión de que los bloques mayoritarios (el Frente para la Victoria y la UCR) habrían coincidido en partir las diferencias y remitirla a cuatro comisiones.
Pero los caminos se bifurcaron con la decisión de Cobos de insistir en el giro a cinco comisiones. Pichetto propondrá hoy en Labor Parlamentaria el envío a las comisiones de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión y Presupuesto y Hacienda. La oposición quiere sumar a Asuntos Constitucionales, Derechos y Garantías y Educación y Cultura. Incluso el ex senador de la Coalición Cívica Samuel Cabanchick quiere que se incorpore también Industria y Comercio.
Pichetto podría recurrir a una salida poco frecuente: que lo decida el pleno del Senado en el recinto. Por eso tiene previsto convocar a una sesión para mañana, donde se produciría el anticipo de lo que sería la votación de la ley de medios en la Cámara alta. Aunque el temario de la sesión todavía no está definido, tampoco se descarta debatir el proyecto que aumenta el IVA a los productos tecnológicos importados y lo reduce a las fábricas radicadas en Tierra del Fuego. Un proyecto que, según la oposición, “sólo busca encolumnar a los senadores fueguinos” que responden a la gobernadora Fabiana Ríos. Aunque sus diputados han dado muestras claras de respaldar la ley de medios.
Pichetto tampoco quiere perder tiempo. Anoche evaluaba también la posibilidad de que el plenario de las dos comisiones, a las que Pampuro girará el proyecto, comience hoy mismo o, al menos, que fije la agenda de trabajo. El bloque K quiere que el plenario funcione martes, miércoles y jueves de esta y la próxima semana, a lo que se podría sumar el viernes si este miércoles hay sesión de la Cámara.
El debate se haría con invitados que –a propuesta de los distintos bloques– representen a los sectores involucrados en el proyecto. Aunque no habrá audiencias públicas, como en Diputados. Quizás el único punto en que acuerdan senadores oficialistas y opositores. Desde la oposición se descartó la estrategia de extender el debate por fuera del Congreso, como lo hicieron en la Cámara baja. Tampoco abandonarían el recinto. Esta vez están dispuestos a dar el debate (ver aparte).
Aunque la estrategia a seguir todavía divide aguas en la oposición. Algunos, como el peronismo anti K (ver aparte), insisten en boicotear el proyecto y no dejan de anunciar que lo modificarán tras el recambio legislativo. Otros, como la UCR, aunque no descartan transitar ese camino, irán por modificaciones en dos artículos controvertidos: “mayor autarquía” de la autoridad de aplicación y estirar el plazo de un año para que las empresas monopólicas se desprendan de parte de sus activos para adecuarse a la futura normativa. Consideran que estos puntos pueden generar grietas en la bancada oficialista.
Pichetto considera que el grueso de su tropa está encolumnada pero no descuidará el frente interno. La familia del presidente de la comisión de cabecera –Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión–, el oficialista Guillermo Jenefes, es dueña de un multimedio en Jujuy. También existen algunos díscolos en el bloque K que habrían manifestado reparos al proyecto. En pleno debate en la Cámara baja, algunos diputados oficialistas coincidían en que “a Miguel hay que dejarle algún margen de actuación” para que el proyecto no se frustre en el Senado.
SUBNOTAS
EN LA ROSADA PIENSAN QUE SE HICIERON TODOS LOS CAMBIOS NECESARIOS
Reforzando la tropa propia
El oficialismo confía en tener los votos para sancionar el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Explican que el replanteo de las licencias para los actuales propietarios se extendería en la práctica a más de un año.
Por Daniel Miguez
En el Gobierno consideran que los cambios ya realizados al proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que salió con media sanción de la Cámara de Diputados son suficientes para sortear con éxito la votación en el Senado. Aunque en la Casa Rosada hacían la salvedad de que el Congreso tiene su lógica interna y sobre todo el Senado, con mecanismos más delicados, con pocos legisladores y una mayoría propia en el oficialismo a la que no le sobra nada, lo que exige una resistencia muy fuerte a las presiones de los poderosos factores económicos que se oponen a la sanción de la ley. Aun con todas esas prevenciones, el Gobierno anoche seguía considerando que tendrán los votos suficientes, entre 38 y 40, para sancionar la ley.
Saben que con esas modificaciones obtendrán el voto del socialista Rubén Giustiniani y quizá de los senadores del ARI de Tierra del Fuego, María Rosa Díaz y José Martínez. También los retoques al proyecto original, desde la percepción del oficialismo, parecen haber atenuado los reparos de algunos integrantes del propio bloque con los senadores chubutenses Silvia Giusti y Marcelo Guinle y el jujeño Guillermo Jenefes y el aliado del Movimiento Popular Neuquino, Horacio Lores.
El interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, desde que se elaboró el proyecto de ley y las modificaciones que se le fueron haciendo a lo largo de meses de debate en distintos foros, siguió ayer tan activo como los días previos a la votación en Diputados. En un ida y vuelta con senadores, sobre todo con el presidente provisional de la Cámara, José Pampuro, y el titular del bloque oficialista, Miguel Pichetto, Mariotto trata de despejar todas las dudas que le son planteadas y abastece de argumentos para el debate en cuestiones técnicas o muy específicas.
En los temas de fondo las consultas son realizadas directamente a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que se encuentra en Nueva York para participar de la asamblea anual de las Naciones Unidas. Las dos inquietudes centrales que viajaron telefónicamente a Estados Unidos tienen que ver con los cuestionamientos que hacen algunos miembros de la oposición a dos puntos concretos del proyecto. Uno sigue siendo el de la autoridad de aplicación de la ley; el otro, el plazo que tienen las empresas para desprenderse de medios que no estén adecuados a la ley.
Respecto al primer punto los senadores radicales plantean –también lo hizo Giustiniani– que el órgano de control no pertenezca al Poder Ejecutivo. En el Gobierno responden que en todos los países con modelos presidencialistas la autoridad de aplicación está en el Ejecutivo. En Estados Unidos los cinco miembros del organismo los nombra el presidente y hasta pueden ser del mismo partido. En Francia hay un órgano mixto con tres representantes del Ejecutivo, tres del Senado y tres de Diputados. Es decir, que en todos los casos los domina el oficialismo. Para el Gobierno este punto es innegociable.
Respecto de los tiempos de adecuación a la ley, algunos senadores opositores plantean que sea de tres años en vez de uno, como fue aprobado en Diputados. Fuentes del Gobierno le dijeron a Página/12 que en la práctica ese año se estirará a un año y medio porque el plazo empieza a correr a partir de que la autoridad de aplicación establezca los mecanismos de transición y que eso se hará sin afectar las reglas del mercado. Y que lo ideal es no tocar nada para que el proyecto no tenga que volver a Diputados.
NOTA:
LA UCR CAMBIA DE ESTRATEGIA Y PARTICIPARA DE LA SESION
Ahora no se despegan de las bancas
Por Sebastian Abrevaya
“En el Senado vamos a estar sentados desde el minuto uno hasta el minuto final”, dijo ayer el titular del bloque radical, Ernesto Sanz. Después de retirarse del recinto de la Cámara de Diputados junto a la Coalición Cívica, el PRO y el PJ disidente, la UCR decidió cambiar de estrategia y ahora asegura que jugará “a matar o morir” con tal de conseguir la modificación de al menos dos artículos centrales del proyecto aprobado por la Cámara baja. Por un lado, el radicalismo buscará prolongar a tres años el plazo para que los medios se adecuen a la nueva norma y por el otro intentarán que la autoridad de aplicación tenga “autarquía absoluta” del Poder Ejecutivo. En esa misión se encuentra el senador mendocino Sanz, al mando del bloque opositor más numeroso, con ocho miembros.
“Dos momentos, dos Cámaras, dos estrategias”, repiten en el radicalismo mientras estudian en detalle el proyecto aprobado en Diputados. Tras el fracaso del núcleo duro opositor en su intención de impugnar por irregularidades la votación de la Cámara baja, en el Senado encararán la ley de otra manera. Según adelantó Sanz, van a dar “todos los debates en las comisiones, invitar a todos los que puedan esclarecer el debate, firmar despachos diferentes en caso de que no se llegue a un acuerdo y, en el recinto, sentarnos a seguir discutiendo y a votar como corresponde”.
En la UCR argumentaban que el cambio se debe a las diferencias entre una Cámara y la otra: “Ahora vamos a re-vi-sar”, enfatizaban como una forma de explicar que en este caso el Senado actúa como “Cámara revisora”. “El momento de no estar en el debate ya pasó. Si ahora nos vamos, con la cantidad de votos que tiene el Frente para la Victoria nos pasan por encima”, decían en el entorno de Sanz.
Ayer, el mendocino se cuidó de criticar la postura del socialismo en Diputados y sobre todo de su presidente, el senador Rubén Giustiniani, a quien intentarán sumar para conseguir modificaciones en el tratamiento en particular de los dos puntos “espinosos”. “Vamos a tratar de convencerlo, hablar con él, generar debate de comisiones para que aparezcan algunas cuestiones de la media sanción que habrá que volver a reflexionar”, dijo Sanz. Esta vez los radicales votarán en contra en general y luego buscarán consensuar modificaciones con otros legisladores de la oposición, como Giustiniani y los dos del ARI de Tierra del Fuego, que votarían a favor en general.
Nota
Por iniciativa de la senadora Liliana Negre, el Interbloque Federal –que agrupa, entre otros, a Adolfo Rodríguez Saá, Carlos Reutemann, Carlos Menem, Juan Carlos Romero e Hilda “Chiche” Duhalde– tiene para hoy una cita con su primer invitado: el empresario multimedia y presidente del grupo Uno Medios, Daniel Vila. El socio del diputado Francisco de Narváez y de José Luis Manzano en el multimedios América fue convocado para “exponer sus opiniones”. La gacetilla de prensa afirma que “es importante recordar que Vila consideró que el proyecto ‘es la violación jurídica e institucional más grande que haya sufrido el país desde el 24 de marzo de 1976’ y que ‘en definitiva lo que se pondrá en riesgo es la democracia’”.